LAS CHICAS DEL BÁDMINTON HUESCA, EN LA ÉLITE CON LA COPA IBERDROLA

Por tercer año consecutivo, las jugadoras del Bádminton Huesca participaron en la Copa Iberdrola, un torneo para la élite del bádminton español, en el que participan las mejores jugadoras de los clubes a nivel nacional. Ya solo entrar resulta muy complicado, pues hay 16 plazas que se asignan por orden de clasificación en la liga nacional. Toda una oportunidad de ganar experiencia y enfrentarse ante grandes jugadoras del panorama nacional.

La expedición contó con 6 de nuestras jugadoras; Inés Acín, Julia Pomar, Elvira Gella, Inés Lanau, Aurora Otín y Marina Solano y a la cabeza de todas ellas, Aitana Díez como técnico. Por delante tres jornadas cargadas de bádminton y de retos, siendo el mayor de ellos intentar conseguir ganar alguno de los partidos que cada una de ellas iban a tener.

La experiencia de la copa comenzó el viernes, con el viaje hasta Toledo y la ya habitual ‘jornada de convivencia’ en la que se muestra la ciudad y se hace un paseo turístico.

El sábado comenzaba lo bueno, el volante echaba a volar. Bádminton Huesca se hallaba en el grupo 2, junto a Rinconada y Alicante, sus dos primeros rivales. El primer encuentro comenzó a las 9 de la mañana y fue ante Alicante. Otín/Pomar abrieron el encuentro en un buen partido de las Oscenses, que aunque era complicado, intentaron ir a por él y cayeron finalmente (11-3 11-6 11-10). Acín/Gella saltaron a la pista buscando empatar el encuentro, aunque conscientes de que también era complicado, con un resultado final de 11-5 11-5 11-6. Inés Acín fue la encargada de jugar el individual en el que se enfrentan jugadoras sub-15 o sub-17, ante Inés Costero, rival que también se encontrarán la próxima semana en la próxima cita nacional y ante la que hizo un gran primer y segundo juego, y podría haber forzado continuar el partido. La alicantina Ana Caballero pocas opciones dio a la debutante Inés Lanau y Ana Ramírez hizo lo propio ante Marina Solano, dos de las mejores jugadoras nacionales que disputan la liga de división de honor.

El segundo encuentro de la jornada fue ante el también equipo de división de honor, el Rinconada. Gella/Lanau lo intentaron ante Calleja/Molina con poca suerte y cayeron en tres juegos. Otín/Solano buscaron el empate, y tras un primer set en el que consiguieron llegar a la mínima ventaja, en los dos siguientes se desinflaron y poco pudieron hacer. Esta vez la encargada de jugar el individual 15/17 fue Julia Pomar, que fue de menos a más, consiguiendo ganar el tercer juego para forzar un cuarto, que acabó perdiendo por muy poco, en un buen partido de Pomar. Laura Merchán dio pocas posibilidades a Otín y Solano estuvo a punto de forzar el cuarto juego ante Calleja. Estas dos derrotas hicieron que el equipo clasificase como tercero de grupo y pasara al cuadro de eliminación para jugarse los puestos que comprendían desde el noveno hasta el duodécimo.

Ya en la jornada del domingo, el sorteo hizo que el club se enfrentase ante San Fernando Valencia, otro de los equipos que disputan la máxima categoría nacional, la división de honor. Acín/Gella comenzaron muy bien en el primer dobles con un gran primer juego, pero poco a poco las rivales fueron imponiendo su juego y no consiguieron hacerles frente. Otín/Solano cayeron en el primer juego, pero se rehicieron para ganar el segundo y forzar así un cuarto, en el que cayeron. Julia Pomar fue la encargada de nuevo de hacer frente al individual con el que llegó la primera victoria Oscense, en un muy buen partido de la Oscense en el que no le dio posibilidades a su rival valenciana y que consiguió cerrar en tres mangas. Aurora Otín, aunque forzó el cuarto juego, no fue capaz de vencer, por lo que hasta ahí llegó el encuentro, con la victoria matemática del San Fernando Valencia.

Aunque no se consiguió sumar, la experiencia fue más que positiva al poder jugar un torneo de tan alto nivel con un grupo ‘de casa’ y un grupo muy joven que promete y que poco a poco va ganando experiencia y va subiendo su nivel considerablemente.